Una clave de OpenAI: imprescindible
Es la que mueve la conversación de voz y la descripción de imágenes. Sin ella Ariadne no empieza a hablar: te dice qué le falta. La pegas una vez y queda guardada en el llavero de macOS.
Tres capas, dos de ellas invisibles. Las contamos porque merece la pena saber qué pasa con lo que dices.
Un solo archivo: una imagen de disco. Mueve Ariadne a la carpeta Aplicaciones y ábrela DESDE AHÍ, no desde la ventana de la imagen. No es un formalismo: una aplicación abierta directamente desde la imagen no puede actualizarse, y eso se parece exactamente a no tener versiones nuevas. VoiceOver lee de principio a fin las instrucciones que hay dentro.
Ariadne no tiene modelo propio; funciona con tus cuentas. Hacen falta dos cosas:
En el primer arranque: micrófono, accesibilidad, contactos y calendario. Leer el correo necesita además acceso completo al disco, y bajar el volumen del audio de fondo necesita grabación de pantalla. Ariadne los pide en voz alta y dice para qué sirve cada uno, en vez de mandarte a los ajustes sin explicación.
«Oye Ariadne» o Command Control Option Espacio, desde cualquier aplicación.
Ariadne no tiene modelo propio ni intermedia en los pagos: funciona con tus cuentas y la factura va directa al proveedor. Por eso la aplicación es gratuita. Antes del primer uso necesita dos cosas.
Es la que mueve la conversación de voz y la descripción de imágenes. Sin ella Ariadne no empieza a hablar: te dice qué le falta. La pegas una vez y queda guardada en el llavero de macOS.
La capa que llega a tu correo, tus archivos, la terminal y las máquinas remotas. Con cualquiera de los dos basta. Sin ella Ariadne sigue hablando y describiendo la pantalla, pero no hará la tarea.
La creas en tu cuenta de OpenAI, la copias y la pegas en Ariadne.
platform.openai.comAjustes → Voz. Es el único sitio donde hace falta.
Con cualquiera de los dos basta. Lo instalas en la terminal e inicias sesión.
Claude Code
brew install --cask claude-codeclaudeo
Codex
codex loginCodex también viene con la aplicación ChatGPT.
Ariadne comprueba las dos cosas al arrancar y dice qué falta, junto con el comando que lo soluciona.
Tener instalado el programa claude o codex no basta por sí solo: necesita una cuenta activa.
La palabra de activación la escucha el reconocimiento de voz integrado en macOS. Hasta que la dices, ningún audio sale del ordenador: no se envía nada y no se guarda nada.
Después de la palabra de activación, la conversación pasa al modelo de voz que habla y escucha. Cuando pides algo que no se resuelve hablando, le pasa el trabajo a la capa de ejecución y te avisa de que está trabajando.
La capa de ejecución tiene acceso a los archivos, la terminal, el correo, la casa y las extensiones. Hace el trabajo y devuelve el resultado, que el modelo de voz te cuenta con una frase normal.
Unas cuantas decisiones que solo se notan cuando no miras la pantalla.
No. VoiceOver lee la pantalla y Ariadne no lo hace. Ariadne ejecuta lo que le pides. Funcionan juntos.
No. Hablas con frases normales, como se lo dirías a una persona. Si algo no queda claro, te pregunta.
Ante algo irreversible pregunta antes. Durante la tarea, Esc la detiene. Después te cuenta qué ha hecho.
Sí. Es la que mueve la conversación de voz y la descripción de imágenes, así que sin ella Ariadne no empieza a hablar y te dice qué le falta. La clave la creas en tu propia cuenta de OpenAI y la pegas una vez en Ajustes; le pagas al proveedor directamente por lo que realmente consumes.
Es la capa que ejecuta lo que va más allá de la conversación: el correo, los archivos, la terminal, las máquinas remotas. Con cualquiera de los dos basta, instalado y con una cuenta activa. Sin ella Ariadne sigue hablando y describiendo la pantalla, pero no hará la tarea, y lo dice claramente.
Ariadne en sí es gratuita y no intermedia en los pagos. Te entiendes directamente con los proveedores donde tienes cuenta: OpenAI por la clave, y la capa de razonamiento con tu propia suscripción de Claude o ChatGPT.
Descárgala y pruébala en tu propio ordenador.
Requiere un Mac con chip de Apple (M1 o posterior) y macOS 26 o posterior. La aplicación se actualiza sola, en silencio, y deja la instalación para cuando termine la conversación, así nada te corta a media frase.